martes, 26 de febrero de 2008

Febrero americano

Nunca pense escribirte,
por tí ya había hablado,
pero nunca para tí.

Para tí,
que me diste el valor de la libertad,
que me tomaste por las caderas
y me ayudaste a volar.

No te pido más,
sólo sigue dandóme momentos,
cada vez en cuando,
cuando yo quiera,
porque tu ya lo dijiste.

Aqui estoy,
pensándote,

deseando.

lunes, 4 de febrero de 2008

Estar

¿Uno se enamora?
Yo creo, antes de casarse.

El teléfono no existía,
esa fue la magia.
Una noción tampoco.

Talvéz un recuerdo vago,
historias recreadas en nuestra mente,
un poco de cuentos, nada grave.

Sólo encuentros espontáneos,
todo el tiempo.

Románticos, talvéz no,
lindos, podría yo decir que si.
Extraños bastante,
sinceros en demasía,
como debe de ser.

Yo no moví ni un dedo,
sólo dije una palabra.
El mundo se vino sobre mí,
no me quejo.

Lo ví, vi el rayo de eso que fue.

No existía el teléfono,
sólo eramos, ahi dudando
por lo tanto pensando,
siendo.

Cafés se reflejaban,
silencios sobre lo cojines piel.
La sala,
palabras y suspiros.

No mucho, sólo eramos.
Tranquilos, sin ver al futuro,
soñando con el presente.

Quiero, no.
Tengo.
Ahora, pasa.

El sofa, suspiros,
somos, miradas, las manos,
un momento.

Dudo, pero nada grave,
no tiene nada que ver con nada.
Estamos,
esperando agotar conversaciones,
acabar con los silencios.

Eternidad de dudar, pensar y ser.
Jóvenes,
revolucionarios con la rapidez,
miradas.

Fuimos, somos ahora,
El sofa sigue, pero no es,
ya no hay nada.
El teléfono fue todo.

martes, 29 de enero de 2008

Si repito el recuerdo

"Si repito tu nombre
después de otra jornada
y otra noche conmigo,
si tu olor me recorre
y entre pecho y guitarra
se hace más el vacío,
si estas manos entre acorde y acorde
acordándose van de tu pelo
no hace falta tanto cielo
si la luna de tu piel no está.

Si entre verso y respiro
se abre un azul profundo
que va tiñendo el tiempo,
si a contraluz te miro
y se hace más agudo
el filo de tu cuerpo,
si esta nota no alcanza a tu tono
y entonándote vuelo y respiro
no estoy solo, voy conmigo
y la estela de este canto atrás.

Puedo hablar de ti con mis amigos,
mi canto, mi silencio, mi conmigo,
puedo hallar tu rastro si lo quiero hoy
sé perfectamente donde te dejé."
Alejandro Filio (Sin la luna)

Es tan borroso,

aqui estoy yo hoy, repitiendo un recuerdo.
Por cada vez que repito esta canción,
recuerdo más claro el vacío de mi estómago,
pero no recuerdo el detalle de lo mio.

Acordándome de esos días en que hizo tanta falta,
la sonrisa que no veía por la oscuridad,
mientras oía esas largas historias de jornadas indígenas.

Con olores aristocrátas, tan tímidos como yo hoy.
Más lleno estan estos parpádos de sueño y un mar de risas.
Teñiste mi cuerpo de sangre, con delicadeza indescriptible,
no fue loco, fue consciente y aún más sincero.

No hay manera de entender mejor este silencio,
recuerdo donde acabo vida, y tan sólo se que fue mi biblia.
Tan poco religiosa, pero ahora venero la luna, como alabamos esa oscuridad.

Me dejaste acompañada, recorriendo otra vida.

No hace falta oirlo, el silencio esta dentro.
Quiero volver a cortar páginas escritas, o recorrer lo versos libres.

Ya no puedo, te adoré, quiero darle un sentido a los meses.

lunes, 19 de noviembre de 2007

Todavía en esta tierra

Es tan efímero el tiempo, que mientras siento recuerdo el sentimiento.
Parece que fue ayer que vi lo rubio de sus ojos reflejado en el lago,
que tan sólo hace una hora encontré sus palabras acariciando mi oídos
y es hoy que me veo sola, por partir con audacia, energía y esta risa mía.

Con olor a grano oscuro, me mezco en aventuras de color fresco,
con el amargo dulzor del vino tinto, me bebo su cuerpo, tan alto, tan lleno.
Las palabras corren, abrazan y surjen al ritmo del video extraño de esta vida.
Corre, espera, siente y pasa, inexplicable como el porque decidí saltar hoy.

No lo se, no lo espero, no lo planié, pero asi lo quiero.
Libre, suelto, extravagante como el aire y tan libre como un juego.
Directo, suave y sincero como el momento en el que gano y doy un paso al vacío.
Acercate más mientras te alejas, porque no hay nada que aceptar, más que los hechos.

martes, 9 de octubre de 2007

Sshhhh!





¿No te das cuenta?
Ya estoy durmiendo, sí, me estoy cayendo lentamente,
reclinándome porque ya ni mi cuerpo sostengo,
el tiempo que duro en cerrar los ojos,
para llegar al cansancio imposible, es el mismo qué tomo para despertar.
Simplemente no puedo, no hay quien me lleve a pernoctar
y si descanso bajo mi sabánas los ojos caen, pero mi mente vuela.
¿Qué me estas haciendo?
Necesito expresarme tanto para tus días,
que la cafeína se convierte en mi única salida.
Imagino, sueño despierta, toco, creo y aqui estoy.
Despierta.
Shsh!

09/13/07

Sólo dame un abrazo


Martirizándome, no, nunca; mucho menos ahora y tampoco por ti. Solamente deambulando de noche por los instantes profundos de palabras sustanciosas, suaves, castas, tuyas, nuestras. Recordando momentos en los que he podido tropezar irremediablemente en el enamoramiento, fusionada a ti.

Acordándome de los motivos, de cada simple sentimiento que compartimos, desahogando corazones sin saber el porque, el todo. Recordando tu franqueza, tu locura, tu desvergüenza. Cayendo poco a poco a un enamoramiento imposible, en un sentimiento sublime, por tus brazos abierto de ternura.

Remordiéndome, no, nunca; mucho menos al tener ante mi, en el futuro, un abrazo tan suave, tan divino, tan real. Únicamente soñado, creado por la imaginación tan fuerte que me envuelve como esos dos brazos, esos dos brazos estrechadores, abiertos dispuestos; tan sabios como la paz de nuestros corazones.

Coleccionando detalles que describen lo que siente mi cuerpo en esos instantes. En estos momentos en los que roza el viento dúctil mis hombros, acariciando mis pechos en círculos inacabables mientras come a blandos mordiscos mis caderas, despierta mis ojos acalorando mi sangre cuando rasga mi cuerpo.

Extrañándote, no, nunca; imposible extrañarte en tan real fantasía. Siguen tus uñas frisando mis trincheras con la calma exorbitante de mis días de niña, despertando a cada paso, cada poro que por ti se abre, se excita mientras espera un poco más, sólo un poco más de ti. Enloquezco me retuerzo con el cuerpo inmóvil.

Logrando mantenerte vivo, tan vivo que continúas a mi lado, horizontalmente abrazado a mi. Esa silueta rosa de la oscuridad esbelta. La silueta viva de tus besos y mimos, incansable traviesos que mis noches turban. Aclarando viene la noche y a tu lado voy pasando, voy mirando, voy sintiendo.

Olvidándome, no, nunca; esto que sueño despierta, que vivo contenta, que gozo completa no se va tan rápido. Impregnada por ti, sudando tu aliento, sonriendo por fuera y por dentro, veo a la ventana y en ella la luz de esta mañana que se acerca aún mas a ti, a tus brazos. Siénteme. Sólo dame un abrazo.

06/7/07

Alborotada


Aqui estoy sentada, en el mismo lugar, con el mismo cuerpo, bueno talvéz una cuantas libras de más. En el mismo salón, el mismo escritorio en el que me jure hace unos cuantos meses, que estaba en lo correcto. No solo en lo correcto sino en vía al porvenir de mi existencia.

¿Y ahora? Nada, ya no soy ella, talvéz nunca lo haya sido, solo me turbe entre lo mio y lo de los demás. En este mismo lugar le voltié la cara al objeto de mi vehemencia, a la razón de mis años, le fui infiel a mi persona. Aqui me discipline por un objetivo ajeno, por una personalidad fría, una vida rigída, por la mujer ajena a la canción que suena eternamente en el universo; aquella que solo pocos escuchamos.

Si, yo la escucho, no estoy loca, solo apasionada por ella. Hubo momentos en que me oponía a la idea de aceptar que yo percibía sus rumores, que sentía su aire correr por mi cuerpo, rozarme la cara, las piernas, los pechos; hasta que el brío aumentó y el rumor se transformó de nuevo en copla escandalosa. Escandalosa como el propio sonsonete de mi palpitar.

El latir alborotado, me tiene acá, ahora, examinando mis manos que han tocado los cigarros que otra boca ha fumado. Repugnando la indecisión de aquella musa maldita que ha bifurcado a la mujer celestial que teme seguir y no seguir el camino de una colectividad de indiferentes engreídos y endebles, de humanos.

Y ahora inspiro, aguardo, me rio. Ya estoy en mi corcel de nubes de nuevo, volando, galopando, en la misma pista imprecisa y adiestrada. Aqui voy orbe, esperame mundo.

05/10/07