Extrañamente entre esa frialdad con la que temo aceptar que no somos algo, y el entusiasmo con el que corro a buscar los más minímos detalles de mi cotidianeidad sin tí para compartir el más minímo razgo en común con tus días, existe un razonamiento frágil.
Trato de convencerme día y noche que tanto tu como yo necesitamos del otro, pero luego tengo días en que en realidad no quiero soltar mi soledad. Pasan las horas y recuerdo momentos, como cuando escribiste tus sentimientos y yo me quede en silencio.
Puedo pretender por completo, pero cuando mis días llegan me doy cuenta que ni mis acciones, ni mis emociones ayudan a lo que en verdad mi cuerpo comienza a aceptar como una necesidad inexorable. Quisiera poder explicartelo, pero no puedo.
Me levanto una de cada siete mañanas a tu lado y aún trato de decirme que entre nosotros no hay nada, después de las veces que he escuchado lo que sientes aún sigo silente. Sigo silente y inactivas miradas me ponen en una posición de masoquista porque no mido el alcance de mis daños.
Hoy me levante y después de una semana y media de no pensar en tí, me di cuenta que no puedo seguir jugando asi y esperar que todo pase como quiero. Hablamos y volví a ser quien soy cuando te escucho a mi lado. Trate de buscar los detalles de cada uno de mis días locos, días que no le envidian nada a mi cotidianeidad, pero sabiendo que no estabas acá se me ha olvidado todo.
viernes 25 de diciembre de 2009
martes 22 de diciembre de 2009
Congruencia
Si la vida fuera congruente, si cada cosa tuviera sentido por lo que es en nuestros pensamientos y la realidad fuera tal y como la describen cada uno de nuestros sentimientos, probablemente los sollozos y gritos de tus adentros serían contados con las manos.
Porque ni tu, ni yo jugaríamos a tomar los riesgos que nos ponen en la cuerda, porque tu y yo buscaríamos lo mismo y los encuentros del destino nos mostrarían el propósito antes de dejarnos actuar para perder o ganar.
Tu y yo quisieramos haber podido evitar tanto, pero yo nunca hubiera querido perder el factor de suspenso que todas estas cartas que escondes bajo la mesa me tenían. Aunque te desmenusara, sacando cada negativo y cada positivo, y aunque te despreciara como nunca planie hacerlo es eso lo que me tiene viva.
Cruelmente son esas veces en las que he mostrado todas cartas, menos las de mis intenciones que son cambiantes, que he vivido plena. Son esas veces en que he dejado la adrenalina correr por mis venas y mis adentro volar para no sufrir la rigidez, la falta de emociones.
No es que no quiera, no es que me niegue a sentir, sino es que es cuando no me apego y busco más intensamente lo que quiere mi alma disfruto el juego.
Irónicamente han sido todas esas retiradas en medio de un juego que me han mostrado que tengo las fuerzas para triunfar y las que con menos remordimiento me han hecho ver que valgo más que lo que valen todas mis cartas jugadas.
De nuevo, si la vida fuera congruente nisiquiera hubiera ese factor de suspenso y probablemente yo ya me hubiera exonerado. Quisiera poderte explicar todo, pero eso es parte del juego.
Porque ni tu, ni yo jugaríamos a tomar los riesgos que nos ponen en la cuerda, porque tu y yo buscaríamos lo mismo y los encuentros del destino nos mostrarían el propósito antes de dejarnos actuar para perder o ganar.
Tu y yo quisieramos haber podido evitar tanto, pero yo nunca hubiera querido perder el factor de suspenso que todas estas cartas que escondes bajo la mesa me tenían. Aunque te desmenusara, sacando cada negativo y cada positivo, y aunque te despreciara como nunca planie hacerlo es eso lo que me tiene viva.
Cruelmente son esas veces en las que he mostrado todas cartas, menos las de mis intenciones que son cambiantes, que he vivido plena. Son esas veces en que he dejado la adrenalina correr por mis venas y mis adentro volar para no sufrir la rigidez, la falta de emociones.
No es que no quiera, no es que me niegue a sentir, sino es que es cuando no me apego y busco más intensamente lo que quiere mi alma disfruto el juego.
Irónicamente han sido todas esas retiradas en medio de un juego que me han mostrado que tengo las fuerzas para triunfar y las que con menos remordimiento me han hecho ver que valgo más que lo que valen todas mis cartas jugadas.
De nuevo, si la vida fuera congruente nisiquiera hubiera ese factor de suspenso y probablemente yo ya me hubiera exonerado. Quisiera poderte explicar todo, pero eso es parte del juego.
Prête
Poder entenderme...
Cuando me senté frente a las teclas negras y blancas de mi piano viejo fue cuando recorde tantas cosas. Si tan sólo pudiera entender como lo que yo era hace dos años me ha llevado a lo que soy, y aún más aún, me llevará a algo. Quisiera entender a que.
Entre los sueños y los proyectos, entre los besos y los desplantes el mundo da vueltas, y las cosas se pintan tan distintas, tan iguales tan constantes y tan nuevas.
Volviendo a las teclas, el sentarme me trae al tiempo en el que no hacía nada por mi, pero igual hacia todo por sobrevivir.
Mientras gano, pierdo. Mientras quiero, mientras quiero temo con todo y hasta lo que no tengo. Olvidate de mi mundo, que en algun momento volveré y espero volver con fuerzas para volver a ser quien era hace dos años, para volver a alumbrar con la misma fuerza que un día tuve, sentada frente al piano, distinguiendo tonos, recordando notas.
Parece que esta pasando...
Cuando me senté frente a las teclas negras y blancas de mi piano viejo fue cuando recorde tantas cosas. Si tan sólo pudiera entender como lo que yo era hace dos años me ha llevado a lo que soy, y aún más aún, me llevará a algo. Quisiera entender a que.
Entre los sueños y los proyectos, entre los besos y los desplantes el mundo da vueltas, y las cosas se pintan tan distintas, tan iguales tan constantes y tan nuevas.
Volviendo a las teclas, el sentarme me trae al tiempo en el que no hacía nada por mi, pero igual hacia todo por sobrevivir.
Mientras gano, pierdo. Mientras quiero, mientras quiero temo con todo y hasta lo que no tengo. Olvidate de mi mundo, que en algun momento volveré y espero volver con fuerzas para volver a ser quien era hace dos años, para volver a alumbrar con la misma fuerza que un día tuve, sentada frente al piano, distinguiendo tonos, recordando notas.
Parece que esta pasando...
lunes 9 de noviembre de 2009
Nov.
La soledad no se acaba, nisiqueira al pasar este noviembre.
El verano sólo fueron vacasiones, sólo fue un descanso idílico.
Se paralizo esta realidad para luego volver con más fuerza.
Talvéz debí pensar en esto, al venirme sola por estos rumbos.
Nunca creí que me golpearía tanto el no tener a mi perra,
nunca creí que todo mi mundo se convirtiera en una necesidad.
La luz aquella, la que cargue conmigo sin siquiera darme cuenta,
me ha huído y no se porque, se ha ido y no se a donde.
Las notas y los sueños siguen ahi pero escondidos.
Mientras el sol se esconde todavía por tercer día consecutivo,
sigo acá esperando que vuelva a mi algún tipo de conciencia,
siquiera preocupación por la tolerancia tan alta a las estupideces.
Quisiera poder cerrar las ojos y que este noviembre se vuelva el anterior.
El Noviembre en el que pude creer que llegaría yo a alguna parte.
Solo cerrar los ojos y volver a ser yo, eso es lo que quiero.
El verano sólo fueron vacasiones, sólo fue un descanso idílico.
Se paralizo esta realidad para luego volver con más fuerza.
Talvéz debí pensar en esto, al venirme sola por estos rumbos.
Nunca creí que me golpearía tanto el no tener a mi perra,
nunca creí que todo mi mundo se convirtiera en una necesidad.
La luz aquella, la que cargue conmigo sin siquiera darme cuenta,
me ha huído y no se porque, se ha ido y no se a donde.
Las notas y los sueños siguen ahi pero escondidos.
Mientras el sol se esconde todavía por tercer día consecutivo,
sigo acá esperando que vuelva a mi algún tipo de conciencia,
siquiera preocupación por la tolerancia tan alta a las estupideces.
Quisiera poder cerrar las ojos y que este noviembre se vuelva el anterior.
El Noviembre en el que pude creer que llegaría yo a alguna parte.
Solo cerrar los ojos y volver a ser yo, eso es lo que quiero.
martes 29 de septiembre de 2009
Mañana no será ayer
Hoy me di cuenta cuando estaba sentada en ese pupítre, que el mundo a mi alrededor estaba inmóvil. Inmóvil porque por más que las cosas cambien dentro de cada uno de nosotros, que se prendan en llamas o se derrumben como la torre, nunca llegarán a tocarle el corazón a nadie más.
Durante el día de 9 grados, mientras el otoño se adentra y se asienta en las vidas de cada uno de nostros como la lluvia en las reposaderas, las temperaturas caen bajo cero mientras todos se limpian las manos con su cortesía innecesaria.
¿Puedo creerle a la persona sentada al lado mio? Ya el verano paso, ya toda la esperanza y las energías de la primavera se fueron con las borracheras que vinieron y se fueron con el calor del verano que parecía no acabar. ¿Puede ser posible que aún allá más años como este?
Mientras lucho con la ignorancia de mi inmadurez y trato de convencerme que seré alguien, como trato de convencerme que hay maneras de lograrlo todo sin matar a mi vecino, los segundo pasan. Volteo a ver a mi alrededor y estoy de nuevo, una vez más sola. Esa compañia que tuve durante el verano, ese sueño que vivi en la distancia y en la cercanía se acaba. Todos los sentimientos con los que me vi en sueños se estan llendo.
¿Será posible guardar en mi un poco de esa lúcidez con la que planificaba mi invierno? Las flores van cayendo poco a poco y todo torna colores tristes, de plantas muertas, las caras se entristecen con las primeras lluvias y se van perdiendo aquellos recuerdos de los días en que salio el sol y pude creer que todavía viviría plena, sin una emotividad perturbada.
Mañana tendré que volver a esa clase, a sentarme en el pupítre junto a dos hombres que pueden prescenciar el mundo caerse, que pueden hasta olvidarse que tuvimos un sueño en común. Mañana tendré que volver a enfrentar mi ingenuidad y mi vacuidad. Mañana extrañaré mi sobriedad de adolescente con todas las ansias que podré tener. Mañana será un día más de ineptitud e indecisión, en el que cada paso es ya sea sin rumbo o completamente irreverente. Lo peor de todo es que mañana no será como fue el ayer.
Durante el día de 9 grados, mientras el otoño se adentra y se asienta en las vidas de cada uno de nostros como la lluvia en las reposaderas, las temperaturas caen bajo cero mientras todos se limpian las manos con su cortesía innecesaria.
¿Puedo creerle a la persona sentada al lado mio? Ya el verano paso, ya toda la esperanza y las energías de la primavera se fueron con las borracheras que vinieron y se fueron con el calor del verano que parecía no acabar. ¿Puede ser posible que aún allá más años como este?
Mientras lucho con la ignorancia de mi inmadurez y trato de convencerme que seré alguien, como trato de convencerme que hay maneras de lograrlo todo sin matar a mi vecino, los segundo pasan. Volteo a ver a mi alrededor y estoy de nuevo, una vez más sola. Esa compañia que tuve durante el verano, ese sueño que vivi en la distancia y en la cercanía se acaba. Todos los sentimientos con los que me vi en sueños se estan llendo.
¿Será posible guardar en mi un poco de esa lúcidez con la que planificaba mi invierno? Las flores van cayendo poco a poco y todo torna colores tristes, de plantas muertas, las caras se entristecen con las primeras lluvias y se van perdiendo aquellos recuerdos de los días en que salio el sol y pude creer que todavía viviría plena, sin una emotividad perturbada.
Mañana tendré que volver a esa clase, a sentarme en el pupítre junto a dos hombres que pueden prescenciar el mundo caerse, que pueden hasta olvidarse que tuvimos un sueño en común. Mañana tendré que volver a enfrentar mi ingenuidad y mi vacuidad. Mañana extrañaré mi sobriedad de adolescente con todas las ansias que podré tener. Mañana será un día más de ineptitud e indecisión, en el que cada paso es ya sea sin rumbo o completamente irreverente. Lo peor de todo es que mañana no será como fue el ayer.
jueves 10 de septiembre de 2009
A esa ilusion presente
No es hablar por hablar, a pesar que no guardas ni una sola idea dentro de ti.
Si hay algo que me agradezo a mi misma es mi instinto y mi persistencia.
Con cada frase o accion impulsiva tuya o mia, pude tenerte a mi lado y te tengo,
mientras te extrano y espero volver a mi rutina que me asegurara tu cuerpo entre mis brazos.
Lo dude lo dude demasiadas veces, con mi inseguridad maldita.
Inclusive despues de todo lo que hemos pasado, de todo lo que hemos visto, de todo... dudaba el tener el poder, el talento demover siquiera un poco tus adentros hasta que en la oscuridad escribiste palabras tan claras, tan innecesarias, pero tan fuertes.
Ahora me veo yo aca sin el valor que no tuve para expresarle al objeto de mis palpitaciones en los ultimos 12 meses, que lo quiero. Lo quiero tanto como a mi capacidad de volverme a sentir de 15.
Si hay algo que me agradezo a mi misma es mi instinto y mi persistencia.
Con cada frase o accion impulsiva tuya o mia, pude tenerte a mi lado y te tengo,
mientras te extrano y espero volver a mi rutina que me asegurara tu cuerpo entre mis brazos.
Lo dude lo dude demasiadas veces, con mi inseguridad maldita.
Inclusive despues de todo lo que hemos pasado, de todo lo que hemos visto, de todo... dudaba el tener el poder, el talento demover siquiera un poco tus adentros hasta que en la oscuridad escribiste palabras tan claras, tan innecesarias, pero tan fuertes.
Ahora me veo yo aca sin el valor que no tuve para expresarle al objeto de mis palpitaciones en los ultimos 12 meses, que lo quiero. Lo quiero tanto como a mi capacidad de volverme a sentir de 15.
martes 14 de julio de 2009
ανησυχία
Esta vez fue distinto. En vez de abrir la puerta con una emoción, dandóle al mundo todo el odio existente que ha carcomido sus adentros; abriendóse con toda la ternura como muchas veces lo ha hecho para recibir vacíos; dejando atrás absolutamente todo para poder entregarse a unas cuantas carcajadas insolentes y reenergizantes; ó mojándose la camisa con toda la sal que producían sus ojos en la soledad; ella se salio a la calle sin nombre.
Se vio las manos y el color de su piel se entremelaba con el blanco de nubes reflejadas en su ventana. El contorno de sus brazos ya no definía nada, nisiquiera la definía a ella, tan afianzada, tan contundente, tan antagónica consigo misma. Mientras los segundos pasaban en que la luz se encargaba de borrar aún más todas aquellas siluetas que pudieron ser familiares hasta cierto punto. Los conceptos se intercalaban sin cesación.
La distancia entre el norte y el sur ya no era tan larga como lo era desde el centro a cualquiera de los dos. Todos los entendimientos que alguna vez se asumieron, se amputaban uno a uno con la necesidad de entender todo, de intentar que uno explicará al uno y el otro al otro. El sudor entre los nudillos se volvía agua bendita que depuraba todos y cada una de las dudas y de los sueños inconclusos de las noches anteriores.
Sin nombre. Sin nombre y con alma, una retención de memorias tan mala que podía pasar desapercibida se la jugó de manera inquietante. Los contornos de sus cuerdas se re crearon y dijo en voz baja al entorno ininteligible "ya vuelvo" y corrió a buscar las palabras para re definir esas señales que le decían a sus adentros que ya se dejarán acarrear; que tarde o temprano la añoranza de ciertas sensaciones las traerían de vuelta cuando se desapegara de los objetos que alguna vez fueron sujetos. Cuando se percatara que todo eran el mismo síntoma de causa común que buscaba definir para poder volver a estar.
Real Academia Española © Todos los derechos reservados"
Con él.
Se vio las manos y el color de su piel se entremelaba con el blanco de nubes reflejadas en su ventana. El contorno de sus brazos ya no definía nada, nisiquiera la definía a ella, tan afianzada, tan contundente, tan antagónica consigo misma. Mientras los segundos pasaban en que la luz se encargaba de borrar aún más todas aquellas siluetas que pudieron ser familiares hasta cierto punto. Los conceptos se intercalaban sin cesación.
La distancia entre el norte y el sur ya no era tan larga como lo era desde el centro a cualquiera de los dos. Todos los entendimientos que alguna vez se asumieron, se amputaban uno a uno con la necesidad de entender todo, de intentar que uno explicará al uno y el otro al otro. El sudor entre los nudillos se volvía agua bendita que depuraba todos y cada una de las dudas y de los sueños inconclusos de las noches anteriores.
Sin nombre. Sin nombre y con alma, una retención de memorias tan mala que podía pasar desapercibida se la jugó de manera inquietante. Los contornos de sus cuerdas se re crearon y dijo en voz baja al entorno ininteligible "ya vuelvo" y corrió a buscar las palabras para re definir esas señales que le decían a sus adentros que ya se dejarán acarrear; que tarde o temprano la añoranza de ciertas sensaciones las traerían de vuelta cuando se desapegara de los objetos que alguna vez fueron sujetos. Cuando se percatara que todo eran el mismo síntoma de causa común que buscaba definir para poder volver a estar.
"ansiedad.
1. f. Estado de agitación, inquietud o zozobra del ánimo.
2. f. Med. Angustia que suele acompañar a muchas enfermedades, en particular a ciertas neurosis, y que no permite sosiego a los enfermos.
Con él.
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